=MISIONES= PARQUE PROVINCIAL TEYÚ CUARÉ.
MISIONES.PARQUE PROVINCIAL TEYÚ CUARÉ
En 2008 nos contactamos con el Ministerio de Ecología de Misiones .El Subsecretario Sr.Fontana y el Director Sr Arzamendia nos facilitaron el acceso al P.P. Teyú Cuaré,en la provincia de Misiones,en el N.E.de la República Argentina.
El P.P. Teyú Cuaré (en guaraní: cueva del lagarto) abarca un área costera sobre el Río Paraná ubicada en el departamento San Ignacio ,próximo a las ruinas jesuíticas a unos 70 kilómetros de Posadas. Posee una superficie de 78 ha .
Este parque fue creado con la finalidad de proteger y conservar un área con rasgos geológicos particulares y con un componente histórico y folclórico de gran interés y singularidad.Protege afloramientos rocosos con cavernas naturales y selva marginal en galería del río Paraná.
La historia dice que con la llegada de los jesuitas, el área fue utilizada como sitio de provisión de piedra laja con la que construyeron las Reducciones de San Ignacio Miní y como sitio de avistaje y control de la llegada de bandeirantes por el río, hecho reflejado en la existencia de construcciones a modo de miradores, dentro de los límites del Parque.
El lugar ha servido de inspiración al escritor uruguayo Horacio Quiroga, quien vivió muchos años en Misiones,poseía su casa en las inmediaciones de esta reserva natural. en ese entorno creó, entre otras tantas obras, sus Cuentos de la Selva.
El peñón de Teyú Cuaré, con sus 150 metros de altura, obra como un excelente mirador sobre el río y la selva. Además, hay cuatro senderos y una zona de acampe agreste en la barranca del río.
Ya en la cima del cerro pudimos recorrer el “Sendero de la Selva”y adentrarnos en su misterio.
A poco de andar nos encontramos con los restos de una casa de piedra.Nos cuenta el guardaparque que en ella presuntamente vivió Martín Bormann,lugarteniente de Hitler.
Si bien nunca se pudo comprobar que fuera de él, aún hoy es un tema inquietante en la zona.Existen relatos de pobladores que cuentan que el dueño de esta casa ,quien tenía acento alemán ,iba a vender frutas y hortalizas a San Ignacio . Un día dejaron de verlo y misteriosamente desapareció.
Pozo-celda
(utilizado para castigar a los esclavos)
Fue una rara experiencia recorrer este lugar,en un momento vimos salir de una de estas construcciones semiderruidas a varias personas ,tres hombres y una mujer,todos ellos vestidos con trajes ,lo cual fué aun más llamativo en medio de la selva.
El guardaparque se acercó a hablar con ellos ya que no tenían registro de su ingreso.
Habian accedido al parque cruzando el Paraná desde la costa Paraguaya en una lancha de Prefectura de dicho pais a pedido de autoridades del consulado ya que habían viajado para ver estas ruinas.
A nuestro regreso nos esperaba un almuerzo compartido con el personal del Parque.
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